sábado, 26 de noviembre de 2011
Me agarra un ardor en el pecho tan fuerte cuando veo cosas que no me gustan, que me lastiman. Y que me tengo que quedar callada,o no, pero me la tengo que bancar, porque así es. Así es. No se si me lastiman, pero me molesta. Y eso es por la falta de confianza. Pero,¿como hago para confiar de nuevo si ya te defraudaron una vez?. No importa ya. Camino y siempre con mi frente en alto, sin dejarme pasar por encima. Hay tanta gente de re mierda. Siempre algo o alguien va a estar ahí para rompernos soberanamente las pelotas. Tranquilidad. Indiferencia. Así hay que tratarlos. Eso es lo que los mata y que al fin y al cabo, siempre termina funcionando. Soy muy celosa. Posesiva. Eso también es un, creo, defecto. No estoy acostumbrada a estar así. Eso también hace que este todo el tiempo pensado. No confiando. Tengo en claro que el otro no ayuda tampoco. Me demuestra un montón, pero sigo terca. Dos tipos de sentimientos/pensamientos tengo en la cabeza. Amor, alegría. Ira, celos. Hacer un balance, es lo mejor que puedo hacer. Un balance, para no lastimarme a mi, para no enloquecerme. Darle mas "bola" al amor, a la alegría. No estar todo el tiempo pendiente de los celos, de la bronca. Y sentír amor. No el amor que sentís cuando te conviene. Ese amor que se pone la careta y sale a patear. Un amor que sea real, que todos los días te sorprenda y que todos los días quieras seguir dando la vida por eso. Ponerse la remera de titular, sí, TITULAR, porque es mi partido. MIO. Y salir a jugar. A dejar todo. Creciendo, aprendiendo, disfrutando, riendo. Y saber que, AUNQUE UNO ATE LAS COSAS, CUANDO SE QUIERA IR, SE VA A IR...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario